¿Qué alternativas existen a la administración del tiempo?

¿Qué alternativas existen a la administración del tiempo?


Por el momento, seguiremos suponiendo que el objetivo es que entre todo pero tenemos claramente más cosas que tiempo para hacerlas. ¿Qué podemos hacer?

Las 3 grandes estrategias

Las ideas disponibles en grandes líneas se reducen a las 3 siguientes:
  • Puedes trabajar más horas al día (más espacio)
  • Puedes intentar que cada tarea te lleve menos (eficacia)
  • Puedes eliminar unas cuantas tareas (reducción de carga)
Bien, estas ideas hay que traducirlas en acciones concretas para cada situación pero son estrategias que combinadas ya pueden llegar a donde la administración del tiempo no llega. Es decir, a que seas capaz de hacer todo lo que te propongas hacer.
¡Genial! ¡Victoria! ¡Eureka!
¿Eso es todo? Espera, ¿por qué queda más de medio artículo si ya “hemos resuelto el problema”?
Pues porque, una vez más, los expertos de productividad personal no se han parado ahí (¡por suerte!).

La alternativa inteligente: ¡nunca se trata de hacerlo todo!

Una vez que llenas toda tu agenda (reduciendo tareas, eliminando algunas innecesarias y trabajando un par de horas más al día) vas a llegar a la mayor conclusión que puede llegar un ser humano en productividad: ¿para qué rayos estoy haciendo horas extra, trabajando tanto y completando tantas tareas?
¿Era realmente el objetivo hacerlo todo? No.
¿Cuál es el objetivo entonces? Avanzar, sacarle el máximo partido a tu vida, hacer cosas que te llenen, lograr lo que te propones, pero desde luego no limitarte a hipotecar todo el tiempo de tu agenda para hacer cualquier tontería que se cuele en tu lista de tareas.
Tu agenda es mucho más que una “herramienta de organización“. Ten cuidado porque el caso aparentemente ideal de que te dé tiempo a hacer todo, desde el punto de vista de disfrutar la vida, puede ser el peor caso posible (si lo que te has comprometido a hacer son obligaciones tediosas y que en realidad no quieres hacer).

Echarle horas vs avanzar (¡ya no son lo mismo!)

Además, la forma en que trabajamos ha cambiado. Puede darse la paradoja (y de hecho es lo más frecuente) que cuando más sobrecargado estás y más trabajo haces menos avances en lo que te interesa y menos feliz te sientas.
Y entonces, si la solución no es echarle más horas al trabajo y hacer más cosas, ¿cuál es la solución?
Y ahí, amigo mío, es exactamente donde entra en juego la productividad personal.

Extraido de: http://www.tecnicasdeorganizacion.com/administracion-del-tiempo/

Comentarios