Primero lo primero: ¿Cómo administro yo mejor mi tiempo?

Como tú probablemente ahora mismo, muchos hemos empezado intentando “administrar mejor nuestro tiempo” en alguna ocasión.
Nos hemos sentado frente al problema, lo hemos mirado y remirado y en vez de pasar a otra cosa hemos roído el hueso hasta llegar a una conclusión.
Y es que, verás, la administración del tiempo parte de la idea un tanto dudosa de que basta con recolocar tus tareas y organizarte un poquito mejor para que te dé tiempo a hacerlo todo.
Que te esmeres por colocar bien tus tareas no está mal pero, tiene un grave inconveniente si pretendes que esta técnica te baste para organizarte.
¿Qué inconveniente? Uno muy simple. Cuando intentas organizar tu agenda, se dan dos casos posibles:
- Que haya menos tareas que tiempo disponible. En este caso no hay problema. Recolocarlas es suficiente para que entren todas.
- Que haya más tareas que tiempo disponible. Caso en el que limitarte a recolocar no sirve para cubrir todo.
Desgraciadamente, la mayoría del tiempo nos vamos a encontrar en el segundo caso. Con más cosas que hacer que tiempo para hacerlas.
¿Entiendes ahora por donde va la idea?
Comentarios
Publicar un comentario